Su madera es la más preciada entre los árboles ibéricos y su fruto, la nuez, conocida por favorecer la memoria.
El mismo año en que nací, 1985, se inaugura el Fossar de la Pedrera como espacio de memoria histórica. También sucedieron otros eventos atravesados por lo oculto, lo subterráneo y la violencia institucional que agredieron a multitud de cuerpos. Este es un proyecto mutante, entre lo visual y lo literario, que se adentra en las entrañas de la tierra para dejar a la vista el silencio.
Su madera es la más preciada entre los árboles ibéricos y su fruto, la nuez, conocida por favorecer la memoria.